El dicloroisocianurato sódico se utiliza ampliamente en el campo del tratamiento del agua. Su gran capacidad oxidante y su eficaz capacidad bactericida lo convierten en un agente clave en el tratamiento de aguas industriales circulantes, agua de piscinas, agua potable y aguas residuales a gran escala. Puede controlar eficazmente el crecimiento microbiano, prevenir el crecimiento de algas y mejorar la calidad del agua.